– Literatura oriental en mi estantería (II) –

Hace unos meses, publiqué una entrada sobre tres autores coreanos que tengo en mi estantería. En esa entrada os dije que la literatura oriental es muy amplia y que yo quería ir analizando la que tenía en mi estantería. Por lo que aquella entrada era la primera de esta sección que espero ir actualizando a menudo, pretendo enseñaros los autores orientales que habitan en mis estanterías poco a poco. Hoy en concreto os quiero hablar de tres autores muy diferentes entre si pero tienen algo en común, los tres son japoneses.

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Quiero comenzar con una autora que fue uno de mis mejores descubrimientos del año pasado, Fumiko Enchi. A esta autora la conocí en su día gracias a las ofertas que hacen, tanto en invierno como en verano, en ciertos comercios. En las ofertas de invierno me hice con ‘Los años de espera’ y en las ofertas de verano me hice con ‘Máscaras femeninas’ (no recuerdo muy bien si fueron en el mismo año). Fumiko Enchi tuvo siempre una salud bastante mala, sobretodo cuando era niña por ello su padre decidió educarla en casa. Gracias a esto, la autora recibió una educación muy amplia, ya que su profesora particular se centró mucho en estudiar la literatura china, inglesa y francesa. Además, su abuela paterna la introdujo en el mundo de los clásicos japoneses, destacando ‘Historia de Genji’. A pesar de que las novelas de la autora están consideradas como clásicos inéditos de la literatura japonesa contemporánea, en España solamente tenemos disponibles dos de sus novelas, las dos que tengo en mis estanterías. ‘Máscaras femeninas’ fue la última novela de la autora que compré y en cambio fue la única que he leído, por el momento. Os hablé recientemente en el blog de ella, en esta entrada, a pesar de ello os hablaré ahora un poco por encima sobre ella. En esta novela vemos claramente reflejada la influencia que tuvo en la autora ‘Historia de Genji’, ya que tiene mucha importancia a lo largo de la historia. Está ambientada en los años 70 y se nos narra la historia de dos mujeres, suegra y nuera. Al principio, cuando empiezas a leer la novela, piensas que es una novela más pero en sus páginas se esconden muchos giros y sorpresas. Acabas la novela con un sentimiento de inquietud ya que te das cuenta de que has leído una novela que tiene un lado muy perverso. Por otro lado, tenemos su otra novela, ‘Los años de espera’, novela que pretendo leer en febrero y que estoy deseando hacerlo. Está ambientada en la época en la que el país afronta las reformas modernizadoras de la era Meji, a mediados del siglo XIX. La autora se inspiró en la vida de su abuela para escribir esta novela y centra el eje de la trama, como en gran parte de su obra, en las adversidades que sufren las mujeres. Espero poder hablaros más extensamente pronto por el blog y espero que traduzcan más obras de la autora.

El siguiente autor, Keigo Higashino, tiene más cosas en común, para mi, con Fumiko Enchi de lo que pensaba. A parte de que los dos son autores japoneses también coinciden en que los dos solamente tiene dos novelas traducidas al castellano y a los dos los descubrí de la misma manera, gracias a las ofertas. En este caso me parece aún más curioso que solamente hayan traducido dos de sus novelas, ya que pertenecen a una serie, la serie del detective Galileo. En concreto, La devoción del sospechoso X es la tercera entrega y La salvación de una santa es la quinta. Es algo muy peculiar y que no entiendo porque han escogido en concreto estas dos obras, espero que en algún momento traigan el resto de la serie. Higashino es conocido sobretodo por sus novelas de misterio, tanto por su serie del detective Galileo como por su serie de Kyoichiro Kaga. Recientemente, en el el 2009, fue elegido como presidente en la institución Escritores de Misterio de Japón. En cuanto a sus obras, de momento solamente he leído ‘La devoción del sospechoso X’ de la que os hablé en este entrada. Lo que más me sorprendió de esta historia es su estructura, desde un principio sabemos lo que ocurre y esto pensé que sería un punto negativo. Pero sinceramente, el autor consigue que no puedas parar de leer su novela y acaba sorprendiendo al lector. Además cuenta con un elenco de personajes que me han parecido muy acertados y con los que he disfrutado mucho. En cuanto a su otra novela, ‘La salvación de una santa’, el autor rescata al profesor Galileo, personaje que me pareció muy especial. En este caso se tiene que centrar en investigar y encontrar la verdad ante un asesinato que parece imposible. Según he leído, el autor consigue de nuevo sorprender al lector. Esta novela pretendo leerla a lo largo de este año y espero que me sorprenda tanto como la anterior. Si os apetece leer novela negra/policíaca diferente os animo a que le deis una oportunidad a este autor, seguro que no os arrepentiréis.

Y por último quiero hablaros de Yoko Ogawa, probablemente la autora más conocida de esta entrada. Aunque ya conocía a esta autora también la leí por primera vez el año pasado, por partida doble, y también está entre mis mejores descubrimientos. A diferencia de los dos autores anteriores, en España tenemos disponibles bastantes más novelas de la autora, a destacar ‘El museo del silencio’, ‘La fórmula preferida del profesor’ o ‘El embarazo de mi hermana’. Ogawa, cuando empezó a escribir se inspiró en los clásicos japoneses, en ‘El diario de Ana Frank’ y en las obras de Kenzaburo Oé. Con su primera novela, ‘Cuando la mariposa se descompone’, consiguió el Premio Kaien y desde ese momento su fama no paró de crecer, tanto en Japón como en el extranjero. Mi primer acercamiento a la autora fue con ‘La residencia de estudiantes’, novela que cogí prestada de la biblioteca. Ese primer acercamiento no fue del todo satisfactorio, no me convenció del todo y además el final no me gustó absolutamente nada, demasiado abierto. Lo que si me gustó fue la intriga que hay a lo largo de la novela y lo tenso que está el lector a lo largo de toda la lectura. Me quedé con ganas de darle otra oportunidad a la autora y lo pude hacer con el libro que tengo en mis estanterías, ‘Lecturas de los rehenes’, un recopilatorio de relatos. Este libro ha sido una lectura muy satisfactoria, desde que leí el prólogo supe que sería una lectura especial y así ha sido. En este libro nos encontramos con los relatos de los rehenes de un grupo terrorista. En cada relato, cada rehén nos narra algo importante que le ha sucedido, algún suceso que les ha marcado. Como siempre me ocurre, hay relatos que he disfrutado más que otros, pero en general ha sido una lectura que me dejó muy buen sabor de boca. Si queréis saber más sobre este libro os dejo la entrada que publiqué sobre él.

– Lecturas de los rehenes | Yoko Ogawa –

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Hitojichi no Rôdokukai | Traductor: Juan Francisco González Sánchez | 252 pag | 2011 – 2016

Un grupo terrorista toma como rehenes a unos turistas japoneses en un país extranjero. Las negociaciones se vuelven complicadas y todo el mundo parece olvidar a los turistas secuestrados. Pasan los años y salen a la luz unas grabaciones de unas escuchas realizadas en la cabaña donde los terroristas habían recluido a sus víctimas. En estas grabaciones están recogidas las historias de cada uno de los rehenes, historias que escribieron y luego leyeron en voz alta a los demás.

“Ocurre a veces que uno se equivoca de pareja, y también hay almas puras cuyo amor supera fronteras.”

Mi primer acercamiento a Yoko Ogawa con su novela ‘La residencia de estudiantes’ no fue muy satisfactorio. Llegó el momento de darle otra oportunidad a la autora y el elegido, ‘Lecturas de los rehenes’, fue todo un acierto. Abrí este libro sabiendo que iba a ser una lectura especial, no solamente por su título, sino por lo primero que nos encontramos, la introducción. Ya solamente leyendo la introducción sabes que será una lectura muy interesante. En esta introducción se nos explica el porque de los siguientes relatos. Unos turistas japoneses que llevan tiempo secuestrados deciden escribir y leer en voz alta alguna experiencia o curiosidad de su vida.

Tras esta introducción nos encontramos ocho relatos en los que el grupo de turistas nos describen algunos de los momentos que han marcado sus vidas, que los han convertido en quienes son. Es increíble comprobar la importancia que tienen los pequeños detalles. Comprobar como pequeños hechos del pasado te han influenciado y convertido en la persona que eres ahora. Son pequeños hechos que perduran en tu memoria y que marcan las vidas de los protagonistas. En estos relatos nos encontramos anécdotas que pueden parecer que no tienen importancia, pero esas anécdotas cambiaron la forma de ser y de ver el mundo de nuestros protagonistas. Como curiosidad decir que me ha gustado mucho como está estructurado el libro. Una introducción, los relatos, y al final de cada relato nos encontramos una pequeña descripción del narrador. En esa pequeña descripción se nos explica a que se dedica, su edad y el motivo del viaje en el que fue secuestrado.

“Todos se iban alejando de mí, tan irremediablemente como el agua que se escapa entre las manos, y no me quedaba más que despedirme de ellos en silencio. Si bajaba la mirada hacia la palma de mis manos, veía los huecos por donde se deslizaba todo, dejándomelas vacías.” 

Como siempre me pasa en las recopilaciones de relatos, hay unos que me gustan más que otros, pero he decidido hablaros un poco de lo que me ha transmitido cada uno de ellos. En un principio tenía en mente hace un pequeño resumen de cada uno, pero creo que es mejor saber lo mínimo de ellos. El primer relato, ‘El bastón’, es en el relato que más se nota la repercusión que tiene en una persona un pequeño suceso de su pasado. Algo que has hecho en tu infancia, aunque sea un pequeño detalle, influye mucho en tu futuro. Continuamos con ‘Las galletas Eco’ del que podemos aprender que cada persona es como es por algo y que las apariencias, casi siempre, engañan. El siguiente relato, ‘La sala B de reuniones’ es un relato que sinceramente, a día de hoy, es un relato que apenas recuerdo, es un relato que pasó por mi sin dejar huella. Y tengo que decir que ha sido con el único que me ha ocurrido. ‘El lirón que hibernaba’ en cambio es el relato que más me marcó, el que más disfruté. Los protagonistas son de los que se ganan un hueco en tu corazón. Terminé de leer todos los relatos y seguía pensando en los protagonistas de este.

Con ‘La virtuosa del consomé’ me ocurrió algo muy curioso, en todo momento me sentí incómoda, muy inquieta, como si invadieran mi espacio. Es un relato que me puso muy nerviosa y que en todo momento sospeché que ocurriría algo muy malo. ‘El joven lanzador de jabalina’ es el mejor ejemplo del dicho la curiosidad mató al gato. Ves a una persona con algo ‘fuera de lo normal’ y te puede la curiosidad, necesitas saber que es eso y ese simple suceso cambia tu vida monótona. Luego nos encontramos ‘La abuela difunta’, un relato que me ha parecido muy curioso porque narra una curiosidad que a mi me ha ocurrido varias veces. No me ha ocurrido de la misma forma pero algo similar. Ves a una persona, que no conoces de nada, e inmediatamente te recuerda a otra persona, ya sea por su físico, por sus gestos, por su forma de hablar. Pero en este relato eso está llevado a otro extremo (no os cuento más). El último relato, ‘El ramo de flores’, nos muestra como un simple detalle, en este caso un ramo de flores, puede hacer que asocies ese momento a algo que ya te ha sucedido en el pasado.

 Estos son los ocho relatos de los ocho rehenes, me ha parecido increíble como la autora consigue que conozcas a cada uno de los protagonistas. A través de un suceso de su vida puedes conseguir conocer, comprender y empalizar con cada protagonista.

Por último nos encontramos el relato de una de las personas que vigilaban la cabaña donde estaban los rehenes. Un relato en el que nos narra como le llamó la atención, cuando era niño, ver a alguien extranjero por primera vez. En ‘Las hormigas cortadoras de hojas’ nos narra su encuentro con tres japoneses.

Ha sido una lectura que he disfrutado mucho y que sin duda me ha dejado con ganas de leer algo más de la autora. Espero poder hacerlo pronto y acertar con la elección del siguiente libro.

Gracias a Funambulista por el envío del ejemplar.