– El silencio de las sirenas | Beatriz García Guirado –

Hay veces, que cuando quieres hablar de un libro las palabras te salen solas y no puedes parar de hablar de él. En cambio, te encuentras con otras lecturas de las que no sabes muy bien cómo hablar, te quedas en blanco, no encuentras las palabras. 17155434_394061674305283_5968939712441074509_nCuando terminé de leer ‘El silencio de las sirenas’ de Beatriz García Guirado, decidí darle un poco de espacio, un poco de reposo. Decidí hacer esto porque sinceramente, no tenía muy claro como dar mi opinión, como reflejar lo que me pareció esta novela. Después de un pequeño tiempo, me he puesto al fin a escribir sobre él y sigo igual que cuando lo terminé. He decidido no alargar más el tiempo y tampoco alargar esta entrada, por lo que me he decantado por escribir una mini-opinión.

“La muerte de un niño es un acontecimiento contra natura, nos recuerda que la vida es fugaz y el tiempo apremia. Sin embargo, nadie envidia a los ancianos. ¿Cuál es la edad apropiada para morir?”

Hace cinco años que la mujer de nuestro protagonista, Oless Svalbard, ha fallecido debido a una ola gigante. Este suceso no ha abandonado la mente de Oless en ningún momento. Una mala experiencia, un suceso trágico te cambia la vida. Adoraba el mar, adoraba bucear pero el mar se convirtió en su mayor pesadilla. Tras esos años alejado de su afición por el buceo, decide dar un paso hacia delante, retomar su afición y sumergirse en el Pacífico. Eso le vuelve a cambiar la vida, ya que durante la inmersión cree que ha visto una sirena. Este suceso le obsesiona totalmente, hasta cierto punto que comienza un viaje en busca de respuestas, en busca de algún testigo que también haya visto sirenas. A lo largo de la novela le acompañaremos en ese peculiar viaje, en esos encuentros con unos personajes bastante pintorescos.

“Si la tristeza tuviera forma, si pudiese dibujarla, sería, sin duda, una ballena varada.”

Las expectativas son mis mayores enemigas, suelo intentar apartarlas, intentar que no me influyan. Pero hay veces que eso es imposible, empiezas un libro con ganas de disfrutarlo, y eso puede jugarte una mala pasada. Empecé El silencio de las sirenas cometiendo un error, buscando algo que no he encontrado. No he disfrutado de esta lectura por ese momento, porque continuamente estaba buscando ese algo que no había. Sinceramente, no se como abordar esta opinión, no sé cómo quedará finalmente, pero en aspectos generales tengo que decir que ha sido una novela que me ha dejado muy fría.

Lo primero con lo que he chocado ha sido con la estructura de toda la novela, me ha resultado demasiado caótica. Nos encontramos ante una novela que va saltando, en el tiempo y en los personajes, y para mi fue demasiado. Como ya digo, me ha resultado todo demasiado caótico y en ciertos momentos me perdí totalmente. Esta lectura, desde mi punto de vista requiere muchísima concentración, no se puede perder el hilo ni un segundo porque entonces te darás cuenta de que estás totalmente perdido en la historia. También me ha ocurrido que considero que es una novela que va de más a menos. El comienzo no te disgusta pero la historia va perdiendo fuelle a medida que vas leyendo. En mi caso, he ido perdiendo el interés, no sabía a dónde me quería llevar la autora, sinceramente.

“-Siempre he pensado que las personas que hablan constantemente de desgracias desean secretamente que ocurran.”

Lo que en parte sí he disfrutado, a pesar de lo que he dicho anteriormente, ha sido de la confusión realidad-fantasía. La estructura es caótica, puedes perderte y eso ha sido un punto negativo. Pero esa confusión realidad-fantasía, que consigue confundir al lector, que ya no sabes si lo que lees es real o no, me ha gustado, me ha parecido interesante. Aunque ese juego, desde mi punto de vista, se ha estropeado con el final. Un final que ha sido un golpe sobre la mesa, en parte predecible y que para mi gusto no era necesario.


🖋 142 pag. | Salto de página | 2016 | 2’5/5

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