– Jane y Prudence | Barbara Pym –

Jane y Prudence

Recientemente he conocido a Barbara Pym gracias a la lectura de Mujeres excelentes barbara_pym(entrada sobre el libro aquí). Con una sola lectura de la autora ya puedo decir que tengo la #FiebrePym. Cuando Ana (su blog aquí) me dijo que en Jane y Prudence se sabía algo más de Mildred, protagonista de Mujeres excelentes, no me pude resistir y me fui a la biblioteca a por él. Y gracias a esta recomendación he vuelto a disfrutar de la pluma de Barbara Pym, he vuelto a disfrutar de sus personajes y de sus historias. Y también he podido saber algo más sobre Mildred, ya que el final de Mujeres excelentes me había dejado con ganas de saber que pasaría con ella. Tengo que decir que cuando vi que se hablaba de Mildred me dio mucha alegría y es como si volviera a saber de una amiga de la infancia, de una amiga a la que no veía desde hace mucho tiempo.

En esta novela conocemos a Jane y Prudence. Jane fue profesora de Prudence y desde aquella época se han hecho muy amigas. Son dos mujeres muy distintas, no solamente por la diferencia de edad sino también por su personalidad. Jane fue profesora y ahora es la esposa del vicario, con el que tiene una hija que está en plena adolescencia. Prudente, es todo lo contrario de su amiga, soltera y muy independiente. A Jane le preocupa, y mucho, la soltería de us amiga y es cuando empieza a comportarse como una celestina.

“Muchas veces pienso que estar casada debe de ser un tostón. Tengo un piso que me gusta y estoy tan acostumbrada a vivir sola que creo que no sabría qué hacer con un marido.”

Jane es una mujer algo atípica para la época en la que estamos. No hace tareas en casa y tampoco ayuda a su marido en la parroquia. Si la tuviera que definir de alguna forma diría que es una mujer vaga que se hace la torpe, y me explico. Según ella todo se le da mal: cocinar, hacer arreglos florales para la iglesia, arreglar el jardín… Y yo desde mi punto de vista creo que son tareas que no le apetece hacer y por eso “simula” ser tan torpe.

Prudence es todo lo contrario, una mujer que le gusta ser independiente, una mujer muy elegante que el tema de encontrar marido no le preocupa ni lo más mínimo. Además la vamos conociendo tanto en su entorno laboral como en su entorno de amistades, algo que me gustó mucho. Ya que vamos viendo como cambia su comportamiento según la situación. Otra cosa que quiero destacar de Prudence es que es muy lectora y eso hace que nos encontremos con diferentes referencias a lo largo de la novela. Sobre todo nos habla de poetas.

A medida que iba disfrutando de esta lectura iba sacando conclusiones. En esta novela vemos muy bien reflejada la diferencia entre las apariencias y la realidad. Jane aparenta ser la perfecta esposa y Prudence aparenta tener una vida plena a pesar de no tener con quien compartirla. Pero todo lo que aparentan no es del todo cierto, ya que veremos como en ciertos momentos dudan ellas mismas de su propia felicidad. 

“Experimentó el sentimiento de contrición que a todos nos asalta cuando nos hemos convencido de que alguien nos cae mal sin motivo aparente y después esa persona tiene un gesto amable con nosotros.”

Al igual que en Mujeres excelentes, nos encontramos mucho té: en el trabajo de Prudence, en las reuniones de los vecinos, cualquier momento es el idóneo para una buena taza de té. A poder ser cargado, que cuando está flojo no les agrada mucho. Por eso creo que las novelas de esta autora son idóneas para leer cuando hace más fresco, para acompañar a las protagonistas con tu propia taza de té humeante.

Es una novela que se podría leer del tirón sin problema. Pero sinceramente, yo prefiero saborear poco a poco las novelas de la autora ya que por desgracia no tenemos muchas traducidas. Y por último decir que me ha pasado lo mismo que con Mujeres excelentes. El final se me ha quedado corto, no me dejó del todo satisfecha, me gustaría saber que más ocurre con las protagonistas. Sin duda, a la que más cariño he cogido es a Prudence y me gustaría saber como continúa su vida.

Ya tengo preparada mi próxima lectura de la autora, será Murió la dulce paloma. Pero voy a esperar a que pase un poco de tiempo porque no quiero quedarme sin libros suyos. Ya que solamente me quedaría por leer ese y Los hombres de Wilmet.


🖋 Título original: Jane and Prudence | 330 pag. | Lumen | 1953 – 2009 | 4’5/5

– Mujeres excelentes | Barbara Pym –

IMG_20170524_112126_288Mildred Lathbury es una mujer soltera que vive en Londres y ocupa su tiempo en diversas tareas en la parroquia, en tomar el té con las amigas, en obras de caridad y en satisfacer las necesidades de los demás. Es una mujer muy observadora e inteligente, pero también es tímida e insegura, en parte debido a su soltería, pues muchos querrían verla casada ya a sus treinta y pocos años.

Mildred es nuestra protagonista y nuestra narradora. La iremos conociendo a la vez que vamos conociendo a más personajes. Por un lado tenemos al vicario Julian Malory y su hermana Winifred. Por otro lado los nuevos vecinos de Mildred, el matrimonio Napier. Y una infinidad de personajes más. Hay muchos personajes, unos que te van a agradar y otros que no tanto, pero son todos personajes llamativos que te atraen por diferentes cualidades. No quiero ahondar en todos los personajes, pero para mi la más especial es Mildred, sin duda.

En este libro nos encontramos con mujeres excelentes y otras que no lo son. Para que os hagáis una idea, las mujeres excelentes son las mujeres que parece que no han hecho nada ‘importante’ en la vida. Esas mujeres excelentes ni están casadas ni tienen grandes trabajos pero son mujeres excelentes. Son mujeres que siempre están ahí, son mujeres que encuentran solución para todo, son mujeres prácticas. Pero como ya digo hay otro tipo de mujeres, como la esposa de Napier. Una antropóloga que realmente solamente sabe centrarse en lo suyo y nada más.
A esas mujeres excelentes siempre las encontraremos tomando una taza de té. Porque siempre hay té de por medio, y eso hace que te den ganas de hacerte una taza y compartirla con Mildred y el resto de personajes.

“- Los hombres deberían ser capaces de resolver sus propios asuntos -dije-. A fin de cuentas, a la mayoría no parece importarle hablar con franqueza y hacer infeliz a la gente.”

Esta historia está narrada en primera persona por nuestra protagonista, Mildred. Me ha gustado mucho como está narrado, de una manera muy cercana. Es como si estuviéramos tomando un té (si, hay té por todas partes) con Mildred y nos estuviera contando todo lo que le ha pasado a lo largo del año. O como si nos estuviera mandando en diferentes cartas todo lo que le ocurría a lo largo del año.14479782_309992542712197_829238905368337662_n

Puede pensarse que puede ser un poco aburrido leer la vida cotidiana de esta mujer, pues todo lo contrario. Si algo queda claro es que la vida de esta mujer no es nada aburrida ni monótona.
Esta mujer soltera tiene una vida plena sin la necesidad de un hombre a su lado. Acude a la iglesia, organiza mercadillos solidarios, invita a pasar una temporada a una amiga a su casa, acude a cenas con diferentes amigos… Su vida es muy interesante, y también es muy interesante su forma de ver las cosas. También quiero destacar el toque de humor que pone Mildred a cualquier situación.

Por último quiero destacar las descripciones, te transportan a las calles de Londres. Yo no he tenido la oportunidad de ir, pero cada día tengo más ganas. No solamente te transporta a las calles, también consigue que te imagines perfectamente el hogar de Mildred, el hogar de los Napier, la iglesia, los diferentes lugares en los que se desarrolla la historia.

Como única pega le pondría el final, no me ha convencido, me he quedado con ganas de saber más. Aunque no es un final cerrado del todo yo ya he hecho mis cavilaciones y ya he pensado en que pasaría después de ese punto final.


🖋 Título original: Excellent Women | Traducción: Jaime Zulaika | 312 pag. | Gatopardo Ediciones | 1952 – 2016 | 4’5/5

🔖  Más reseñas de este libro: Ajuste de letrasCrónicas de Magrat y Qué leería Jane Austen

♥ Muchas gracias a Gatopardo Ediciones por el envío del ejemplar.