Cranford | Elizabeth Gaskell

Una tarde invernal con una taza de café, chocolate o té caliente y una buena manta. Esa tarde es la tarde ideal para ponerse a leer la novela de la que os voy a hablar hoy, Cranford de Elizabeth Gaskell. cranford-resec3b1a-elizabeth-gaskell-alba-editorialTenía muchas ganas de recuperar mi opinión de esta novela y tenía algo claro, tenía que ser por estas fechas. Recuerdo que leí esta novela en noviembre pero siempre que pienso en ella me recuerda a la época de navidades, a la época más invernal. Cranford es la única novela que he leído de Elizabeth Gaskell hasta el momento. Y sinceramente es algo que no comprendo. Después de lo mucho que disfruté de esta lectura no entiendo como no me he puesto a disfrutar del resto de novelas de la autora. Tampoco comprendo cómo he aguantado hasta ahora sin ver la miniserie de la BBC porque le tengo muchas ganas. Así que aquí dos objetivos para este nuevo año, animarme a ver la adaptación de esta novela y animarme a leer más novelas de la autora, que seguro que no me defraudarán.

Nos encontramos a mediados del siglo XIX en Cranford, pueblo donde transcurre esta historia. A través de nuestra narradora y dos hermanas solteras vamos conociendo todo lo que ocurre en este pueblo. Vamos conociendo las comidillas típicas del pueblo ante la llegada de un hombre viudo con sus dos hijas, las estrecheces económicas de mujeres de buena sociedad, los compromisos matrimoniales y los fallecimientos.

“La razón siempre es lo que otro tiene que decir, y me parece que lo que yo tengo que decir es una buena razón.”

Cuando nos ponemos a leer Cranford se nota que los capítulos podrían ser totalmente independientes, y esto tiene una explicación. La autora publicó una entrega, ambientada en este pueblo, en la revista que dirigía Dickens, animada por este. Cuando vio el éxito y entusiasmo que generó la primera entrega se animó a continuar escribiendo sobre ese pueblo y sus vivencias. Y con el paso del tiempo se reunieron todas esas publicaciones y se publicaron en un único volumen, lo que hoy en día es Cranford. Esto yo no lo sabía cuando leí la novela y al principio los capítulos me parecía que no tenían nada que ver. Pero hay que reconocer que acaban hilándose y que la novela en su conjunto la disfruté mucho.

Al principio puede resultar todo un poco confuso, sobretodo por la cantidad de nombres que se nos van dando, puede llegar a ser un poco lioso. Pero a medida que vas avanzando vas reconociendo a cada personaje y ya no hay tantos problemas con los nombres. Es cuestión de adaptarse un poco al principio y de no desesperar. En cuanto te adaptas a la cantidad de nombres te metes tanto en la historia que pareces una vecina más. Disfrutas de las ocurrencias de estas mujeres y de algunos detalles que para ellas son muy normales pero al lector les sorprenden ya que los desconocen por completo.

“Cualquier hijo de vecino desea que le consideren Sanson y Salomón al mismo tiempo: demasiado fuerte para ser vencido o derrotado, demasiado sabio para ser engañado.”

Si tuviera que destacar por encima del resto algo, sería la narración, sin duda. Disfruté mucho de la narradora, de la que desconocemos su identidad hasta el tramo final de la novela, hecho que a mi me tuvo muy intrigada, la verdad. La narradora pasa épocas del año en Cranford y es la encargada de contarnos todo lo que allí sucede y lo que le parece destacable. Es como si estuviera recordando los mejores momentos y los fuera escribiendo en las páginas de este libro para no olvidarlos. La narradora apenas se centra en hablarnos de ella misma sino que se centra en describirnos el pueblo y hablarnos de la vecindad y de los que les ocurre en su día a día. Cranford es un pequeño pueblo, muy real, con una población un poco peculiar pero a la vez muy normal. En su mayoría, los habitantes de este pueblecito, son mujeres que han tenido que salir adelante por ellas mismas, tanto solteras como viudas. A través de la figura de estas mujeres, la narradora nos va contando los cotilleos y las costumbres del pueblo. Sobretodo se va centrando en las dos hermanas Jenkins, que nos dan unos momentos increíbles, hay momentos brillantes en los que no puedes parar de reírte. Es muy interesante como cualquier novedad, por pequeña que sea, cambia las cosas en el pueblo: que llegue un vecino nuevo o que haya una serie de hurtos, por ejemplo.

“¡Un hombre estorba tanto en una casa!”

Cranford es una novela a la que se le coge cariño, consigue un hueco en tu corazón capítulo a capítulo. Les coges cariño tanto a los personajes, incluida la narradora, como al pueblo, te dan ganas de ir a pasar allí una temporada. Y se les coge tanto cariño gracias a la narradora que nos describe, tanto al pueblo como a los vecinos, con mucho mimo y cariño, y eso traspasa las páginas. Terminas de leer la novela y es como si esos vecinos fueran parte de tu entorno, parte de tu propia familia. Sin duda destacaría a Matty, fue un personaje que me ha encantado y con el que he disfrutado muchísimo, gracias a ella me reí muchísimo a lo largo de la historia.

Es una novela que he leído hace un tiempo y que ahora, al recuperar esta opinión, me han entrado muchas ganas de volver a leerla. De momento me voy a centrar en la miniserie, espero no tardar mucho en hacerlo, y también espero animarme y leer más novelas de esta autora. Con una sola novela ya me conquistó y espero que lo siga haciendo con el resto de novelas suyas que vaya leyendo.


📖  Traducción: Maria Faidella | 296 pag. | Alba Editorial | 1851 – 2012 | 4’5/5

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