Una entre muchas | Una

“La idea de que algo incrustado profundamente en la cultura que produce erupciones de violencia de género y permite que florezcan, impulsa a este libro. Cuando lo empecé, estaba intentando encontrarme un sentido a mí misma. Me preguntaba qué efecto había tenido en mí hacerme adulta durante este notorio período de misoginia salvaje, mientras experimentaba una realidad diaria a la que tenía que encontrar sentido dentro de ese marco. Para sobrevivir, internalicé gran parte de los nocivos y contradictorios absurdos que oía, sencillamente porque era una niña. He tardado una vida entera en liberarme de estas ideas.” (Una, Junio 2015)

Acudes a la biblioteca a por un libro en concreto pero un lomo atrae tu atención, se cruza con tu mirada. Un lomo muy nuevo y llamativo, eso es lo que me ocurrió a mi con esta novela gráfica. Nunca la había visto, nunca había leído nada sobre ella pero no la pude dejar en la estantería. 17190357_395072410870876_2237746533634389658_nEl lomo, la portada y lo poco que leí de la contraportada, hicieron que no pudiera irme a casa sin él. Ahora, después de leerlo, agradezco ese lomo llamativo, agradezco que mi mirada se posara en él.

En las vacaciones de verano vagabundeaba lentamente por la playa, imaginando que era un personaje de libro: la esposa de un pirata, una cazadora de dragones, una niña huérfana en una historia de ladrones y contrabandistas…

En esta novela gráfica, Una entre muchas, nos encontramos con el testimonio, las memorias, de la propia autora. La autora creció y maduró con una situación complicada, en Yorkshire había un asesino en serie suelto. Seguro que os suena, aunque solamente sea de oídas, la historia del Destripador de Yorkshire, pues es el telón de fondo de esta historia. La autora analiza, junto a recortes de periódicos en ciertos momentos, el caso de este asesino y porque no se le paró a tiempo los pies. Nos encontramos a finales de los años 70 y la policía está fracasando totalmente. El caso es que la policía interrogó varias veces al culpable, pero les parecía una persona demasiado normal así que no sospechaban de él. Por si ya fuera poco, la policía consideraba que las víctimas en cierta manera se lo buscaban, tenían mala reputación por el trabajo que tenían, la mayoría eran prostitutas. Una, a la vez que está sucediendo esto, se empieza a sentir sola, indefensa e incluso en ciertos momentos culpable. Culpable porque si le hace caso a un chico la insultan, y si no se lo hace también. Entonces es cuando empieza a ver como es la sociedad, se va inquietando y se va dando cuenta de lo machista que es la sociedad en la que se vive. Se culpan a las víctimas, que no tienen ni voz ni voto, y el culpable anda a sus anchas y sigue cometiendo sus crímenes.

 

 

 

Una nos narra su historia de una forma muy sutil, en ciertos momentos no lo llega a decir pero sabemos perfectamente lo que ha ocurrido. Como se suele decir, a veces hablan más las imágenes que las palabras, y este es el caso. Los dibujos de la autora nos van diciendo más que sus palabras, nos van afectando, nos encogen el corazón. Porque nos encontramos ante unas memorias que hacen daño, ver como esa niña va quitando la venda de sus ojos y se va encontrando con el mundo real, es algo muy doloroso. La niña está ante algo nuevo, ante algo que no sabe como llevar. Como ya he dicho antes, si hace caso a los chicos la empiezan a insultar (ya os podéis imaginar que tipo de insultos) pero si no les hace caso también. Entonces, ¿qué hacer? Haga lo que haga, los demás niños van a estar ahí para crearle inseguridades, para demostrarle lo cruel que puede ser la sociedad.

 

 

 

Considero que a veces menos es más y este es el caso, prefiero hablar lo mínimo de esta historia, prefiero que os animéis a descubrirla por vosotros mismos. Es una historia que hace daño, que duele y que deja un poso en ti, te deja inquieta y con los sentimientos a flor de piel. Pero no puedo irme sin hablar del final, una maravilla, un gran homenaje. Al final nos encontramos trece imágenes, una en cada cara del folio, de las trece mujeres asesinadas. Esas imágenes reflejan como sería su vida si no se hubieran encontrado con ese asesino. Es una forma muy bonita de terminar, de cerrar la historia. Te quedas mirando cada imagen, te imaginas como sería la vida de esa mujer y se te escapa una sonrisa, una sonrisa de las que duelen, de las que realmente quieren ser una lágrima.

¿Por qué la idea de que las mujeres y las niñas se merecen lo que les pasa es mucho más fácil de aceptar por las sociedades de todo el mundo que el hecho de que los varones violentos causan sufrimiento a millones en todo el mundo, en épocas de paz y en épocas de guerra?

Por último, nos encontramos con un epílogo que me pareció brillante, os dejé al principio de la entrada un pequeño fragmento. Es un epílogo de los que ponen los pelos de punta, de los que te emocionan. A continuación hay una bibliografía, por si queremos conocer más el caso del Destripador de Yorkshire y unas notas que complementan ciertos puntos de la novela gráfica. Y también se añade un apartado de recursos, por si estás pasando por una situación similar, por si estás sufriendo la violencia de género, números de teléfono y plataformas de ayuda.


→ Si tenéis oportunidad, no dudéis en darle una oportunidad a esta novela gráfica y por favor, contadme lo que os parece. ¿Conocíais esta novela gráfica? ¿Conocíais la historia del Destripador de Yorkshire? 

📖  Traducción: Santiago García | 206 pag. | Astiberri | 2015 – 2016 | 4’5/5

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