Mãn de Kim Thúy y Hôzuki, la librería de Mitsuko de Aki Shimazaki

Hay lecturas de las que es mejor contar lo mínimo, picar la curiosidad y que cada lector vaya descubriendo el resto a lo largo de la lectura. Debido a esto hace poco inauguré la sección ‘Lo bueno, si breve, dos veces bueno’, para hablar de los relatos y novelas cortas que voy leyendo a lo largo del año. Esas lecturas que no llegan a las cien páginas y de las que solamente quiero plasmar pequeñas pinceladas. Pero hay lecturas que se quedan fuera de ese margen, que sobrepasan las cien páginas pero de las que tampoco quiero extenderme en exceso. Debido a esto, a partir de ahora, habrá entradas en las que os hablaré de varias novelas. Hoy os hablaré de: Mãn, de la autora vietnamita Kim Thúy, y Hôzuki, la librería de Mitsuko, de la autora japonesa Aki Shimazaki.

 

⇒ Mãn | Kim Thúy | Traducción: Laura Salas Rodríguez | 134 pag. | Editorial Periférica | 2013-2016

“Las madres enseñaban a las hijas a cocinar en voz baja, entre murmullos, no fuera a ser que las vecinas les robaran las recetas y así pudiesen seducir a sus maridos con los mismos platos.”

La cocina es un arte que tiene un gran poder, el poder de ahondar en tu memoria, entre muchas otras cosas. Un sabor que te transporta a tu infancia, un plato que te trae recuerdos que te sacan una sonrisa, una receta que te recuerda a la persona que te la hacía o te la enseñó. Considero que es algo que nos ocurre a todas las personas, la cocina nos recuerda a nuestras abuelas que ya no están, nos trae a la memoria buenos momentos vividos en nuestra infancia o a lo largo de nuestra vida. Recuerdos, añoranza, melancolía. En este libro Kim Thúy plasma perfectamente ese gran poder que tiene la cocina. Mãn, la protagonista de esta historia, va haciendo un recorrido por su vida gracias al arte de cocinar. La cocina es su refugio, su forma de salir de su letargo, su forma de despertar sus recuerdos más olvidados, su forma de viajar a su país natal.

A través de capítulos muy breves, a través de pequeños detalles, vamos conociendo a la protagonista y la vamos acompañando en el viaje que hace por sus recuerdos. Mãn es una vietnamita afincada en Canadá, igual que la autora por lo que puede que nos encontremos ante una novela con toques autobiográficos. Y esto se nota en la forma en la que está narrado, en el cariño que transmite la autora con su prosa. Nos narra una historia triste de una forma muy bonita y poética. Nos transmite esa historia de una forma agridulce, a pesar de estar leyendo algo bastante duro nos termina aflorando una sonrisa en la cara.

Una novela sobre la cocina y el gran poder que tiene. Una novela sobre Vietnam, sobre lo duro que es vivir lejos de tu país natal. Una novela sobre recuerdos, sobre añoranzas, sobre melancolía. Una novela sobre costumbres que me acercó un poquito más a la cultura y literatura vietnamita. Una novela que me ha dejado con ganas de ahondar más en la obra de Kim Thúy. Una novela que me ha dejado con ganas de descubrir más autores vietnamitas.

“Yo era dueña de la eternidad, porque el tiempo es infinito cuando no se espera nada.”

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Hôzuki, la librería de Mitsuko | Aki Shimazaki | Traducción: Íñigo Jáuregui | 140 pag. | Nórdica | 2015-2017

“-Cada uno tiene una vida única y problemas que pueden ser increíbles. Como se suele decir: «La realidad a menudo supera a la ficción». Pero, después de todo, la vida del prójimo no es asunto de nadie.”

No nos tenemos que quedar solamente con lo que leemos ya que a veces los silencios hablan más que las palabras. Esta novela es un claro ejemplo de esto. Estamos ante una novela de las que parecen que no cuentan mucho pero al final tienen más trasfondo del esperado. Esos silencios convierten a lector en partícipes en la historia, vamos reflexionando, vamos sacando conclusiones, vamos encontrando dobles lecturas. Y es que estamos ante una novela muy sencilla pero que va tocando muchos temas importantes. El tema de la maternidad, la cuestión de querer ser madre o no, la cuestión de que ese bebé llegue en el momento correcto. El pasado, la importancia de tomar decisiones vitales, el dolor que se tiene cuando se han tomado malas decisiones. Las adversidades que nos vamos encontrando a lo largo de la vida y cómo las vamos afrontando. La culpa, los remordimientos, las responsabilidades. Las casualidades que nos encontramos en nuestras vidas y que no lo son tanto. La importancia de los libros en nuestras vidas.

Mitsuko es la encargada de contarnos su propia historia. Regenta una librería, especializada en libros filosóficos, pero para sacar un dinero extra tiene un trabajo secreto. Vive encima de la librería con su hijo, que es sordomudo, y su madre que le ayuda a cuidar del niño. La protagonista nos va narrando su presente y también su pasado. Gracias a estos flashbacks hacia su pasado vamos descubriendo su verdadera historia, vamos descubriendo todos los secretos que esconde. Y es que la vida de la protagonista, que parece sencilla en un principio, es más compleja de lo que aparenta.

Hôzuki, la librería de Mitsuko es una novela sencilla, bonita y dolorosa a partes iguales. Una novela entretenida que se lee en un suspiro, una novela interesante. Pero tengo que reconocer que para mi se ha quedado corta, se ha quedado a medio gas, por decirlo de alguna forma. En ciertos momentos me resultó predecible, en ciertos momentos se me quedó corta, en ciertos momentos eché de menos un poco más de profundidad.

“-Cuando una perla se cruza con otra, ése es el momento en que encontramos a alguien, como nosotras. Son las almas que se cruzan.”

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